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VIAJE POR EL VALLE DEL DRAA.

Kasbas, oasis y dunas.

MARRUECOS 7 ú 8 días.

Esta ruta está pensada para recorrer durante ocho días una bonita parte del sur marroquí y conocer más profundamente el Valle del Draa, el oasis más grande del norte de África con un palmeral de más de 200 kms de longitud, en el desierto, lindando con Argelia. Desde Marrakech atravesaremos la gran cordillera del Alto Atlas a través del valle del Tassout con cumbres que superan los 4.000 m. de altitud, visitando algunas de las kasbas más importantes del país para llegar a los oasis presaharianos del Valle del Draa con las típicas kasbahs de adobe y sus pueblos bereberes centenarios y de costumbres ancestrales que todavía perduran dado su alejamiento de las rutas turísticas tradicionales, prosiguiendo por pistas entre las palmeras y los oued (ríos) para llegar a las dunas del desierto en las que nos adentraremos con los vehículos. Al regresar se atravesará el Alto Atlas a través del Tichka. Dispondremos de un día para conocer un poco más la mítica capital imperial de Marrakech antes de regresar.

Puntos de interés:

  • Ciudad imperial de Marrakech: su famosa plaza de Jemaa el fna y la medina
  • Puente natural de Imi n Ifri
  • Gran Atlas, macizo del M'agoum, Valle del Tassout
  • Ouarzazate, Ksar de Taourirt
  • Cascada del oasis Tizgui
  • Oasis del valle del Draa
  • Poblados bereberes del Draa
  • Dunas del desierto de Chegaga
  • Ksar de Ait Benhaddou, Patrimonio de la Humanidad (UNESCO)
  • Palacio del Glaoui (Telouet)
  • Gran Atlas, Tizi n Tichka

 

Primer día. Marrakech.

Recogida de los clientes en el aeropuerto y traslado al hotel de cuatro estrellas Imperial Holiday para descansar del viaje y resto del día libre. El hotel , que además tiene piscina, está situado en el mejor barrio de la ciudad permitiendo por su proximidad llegar andando a la plaza de Jnaa el Fnaa Comida y cena no incluida

Si el avión llega por la mañana, se puede suprimir este día y salir directamente de viaje.

 

Segundo día. Marrakech – Valle del Tassout (alto Atlas)- Ouarzazate.

Saldremos de la capital imperial dirección Demnate por una carretera con poco tráfico que va bordeando el Atlas cuyas cumbres veremos cada vez más cerca. Al poco de comenzar a ascender el Atlas después de dejar atrás Demnate, llegaremos a Iminifri, un bonito lugar que visitaremos andando tras bajar hasta el río y cruzar por debajo de un gran puente natural de gran belleza subiendo por el otro lado. Tas esta excursión seguiremos el ascenso por los puertos del Atlas para entrar en uno de los más bonitos valles de estas tremendas montañas, el del Tassout, con grandes bosques salpicados por los pueblos bereberes hechos de adobe y sus ríos abajo de las quebradas. En una casita bereber pararemos a comer disfrutando de bonitas vistas del río a casi dos mil metros de altitud. Una vez finalizada la comida tradicional seguiremos por estas montañas disfrutando de panoramas de valles espectaculares. La carretera es solitaria y en algún tramo ni existe. Llegaremos a un lugar desde el que podremos ver la gran llanura presahariana con las montañas del sargrho al fondo y a sus pies Ouarzazate. Descenderos del macizo del Alto Atlas y al llegar a la meseta cogeremos una pista que cruzando tierras áridas, irá de oasis en oasis encastrados en los oued y que por eso solo se ven cuando llegas a ellos. A última hora de la tarde llegaremos a Ouarzazate pudiendo alojarnos en el hotel Dar Chamaa que se encuentra en un barrio muy tranquilo. Desde la piscina del hotel se tiene un panorama fantástico del M'goum, la segunda cumbre más alta de Marruecos con más de cuatro mil m. Pensión completa

 

Tercer día. Ouarzazate – Ait Isfoul

Comienza un día largo y cansado lleno de nuevas sensaciones y colores. Dejamos por detrás de nuestros coches Ouarzazate para comenzar a subir por una curvosa carretera, las estribaciones de las montañas del Sarhro, donde veremos formaciones de montañas muy curiosas y de colores oscuros con un paisaje que va cambiando. Llegando a Agdz, al otro lado de las montañas que vamos cruzando, nos desviaremos por una pista para llegar a un oasis entre montañas desérticas, un lugar con algunas palmeras, higueras y un gran estanque que llena un peque&nrilde;o oued donde es posible bañarse e incluso tirarse por el tobogán de una de las grandes rocas que el agua, en el transcurso del tiempo ha dejado suave y lisa. Allí tomaremos un te mientras descansamos y nos refrescamos en este inesperado oasis. Después proseguiremos por una pista ya en desuso en la que habrá que usar la reductora en algún tramo, pero muy bonita que, a lo largo del río, nos llevar6aacute; hasta Agdz, donde comienza el palmeral más grande del mundo, el del Draa, con 200 kms de largo que llega hasta Zagora donde se encuentra su parte más ancha y donde, además, cambia de rumbo internándose por el desierto hasta Mhamid. Nos internaremos por él entre palmeras centenarias y granados para coger un camino que nos llevará a la bonita Kasbah de Tagnoudal donde comeremos tranquilamente. Por la tarde, llegaremos a Zagora por la carretera y nuevamente nos internaremos entre las palmeras del oasis hasta volver a salir a la carretera por la que continuaremos hasta cerca de Tagounite y allí, por la tarde o quizá ya de noche dejaremos la carretera para circular por pistas por el palmeral que atraviesa pueblos centenarios y carretera, como Nasrate, un gran pueblo en el que está la única torre construida al estilo saheliano al igual que las de Tombuctú, que hay en Marruecos. Al salir del pueblo, entraremos en el desierto y por arena y dunas llegaremos a Casa Juan, nuestro alojamiento de lujo al que sólo se puede llegar en todo terreno, al pie de unas bonitas y amarillas dunas. Un te desde arriba de ellas mientras contemplamos la puesta de sol es algo que pocos podrán hacer. Si llegamos de noche, el té nos lo tomaremos dentro tranquilamente. Pensión completa.

 

Cuarto día. Ait Isfou – Desierto y dunas - Ait Isfoul.

Un paseo por las dunas antes del desayuno es algo casi obligado, acercándonos a Nasrate, que lo cruzamos ayer por la noche con los coches, pudiendo ver la construcción de adobe y alguna de sus calles cubiertas. Después se circulará por el palmeral por viejos caminos fuera de los recorridos turísticos, visitando antiguos pueblos parando en alguno para recorrer sus calles subterráneas que cruzan las grandes kasbas y en las que la temperatura desciende casi 20° respecto al exterior. Por estas pistas podremos comprobar que fuera del oasis no hay nada, sólo desolación, que la vida está en el oasis, regado por oued Draa y que da nombre al palmeral. Una vez que lleguemos a Tagounite, un gran pueblo en la carretera, por ésta continuaremos rumbo sur hasta que tomando una pista que se interna por el desierto, nos dirigiremos a las dunas del judío que se ven a lo lejos, parando en ellas a comer de picnic. Son unas preciosas dunas blancas que el viento moldea a sus anchas y que abarcan una extensa zona pero no están siempre juntas, puedes pasar una zona de dunas y hasta que llegas a la siguiente hay una gran llanura de piedras o hamada. Una vez finalizada la comida en tan bello lugar (si el viento nos deja), cruzaremos por un pequeño oued de arena que es como un camino con muchísima arena entre dunas y donde hay posibilidad de atascarse, que nos llevará hasta M´hamid, donde finaliza la carretera continuando por un camino arenoso a una gran duna desde donde en su cumbre se puede ver Argelia. Regresaremos a M´hamid y por carretera y alguna pista volveremos al mismo hotel en el que nos alojamos anoche. Pensión completa.

 

Quinto día. Ait Isfoul – Zagora - Hara oasis.

Comenzaremos el día circulando por bonitos caminos del palmeral pero hacia el norte, cogiendo un ramal que finalmente se acaba en una zona arenosa de pequeñas dunas que atravesaremos por un camino poco marcado, que nos llevará a cruzar el oued Draa que puede o no llevar agua. Luego una buena pista nos acercará hasta la carretera para rápidamente coger otra pista que va bordeando por la hamada el palmeral, entrando en él por un precioso camino jalonado de casitas de adobe entre las palmeras y los frutales que cruzará un bello pueblo. Saldremos a la carretera justo antes de cruzar Tamegroute, famoso por sus cerámica verde y unos cuantos kms más tarde tomaremos un camino que nos subirá por la montaña hasta las antenas que hay en lo alto y desde donde se contempla una vista realmente fantástica de todo el desierto, del gran palmeral y el río Draa con la gran montaña Bani al fondo. Mientras descendemos podremos observar los restos de la fortaleza almorávide de hace unos cuantos siglos y nos vamos a comer en vez de a un restaurante, a la casa de Jota con una mezcla de decoración europea, africana y saharaui disfrutando de una auténtica comida saharaui en el que no podrá faltar el ritual del té saharaui que no tiene nada que ver con el que se toma en Marruecos. Después, cogiendo algunas pistas pasado Zagora nos volveremos a internar por el palmeral y sus pueblecillos siempre rumbo norte cogiendo finalmente la carretera que nos llevará hasta la pista por la que accederemos al bonito palmeral en el cual se encuentra Hara oasis entre el río y un antiguo pueblo judío abandonado, un lugar realmente hermoso al que sólo se puede entrar andando y el equipaje se lleva desde donde se dejan los coches en un burrito llamado Congo. Pasaremos el resto de la tarde allí y nos podemos bañar si nos apetece en el río mientras nos preparan un té. Pensión completa

 

Sexto día. Hara Oasis – Kasbah de Ait Benhaddou – Marrakech

Tras un buen desayuno regresamos al lugar donde dejamos los coches y en poco rato habremos pasado Agdz y comenzamos a subir el Sargrho por el mismo lugar que hace dos días lo bajábamos. En Ouarzazate si vamos bien de tiempo se puede visitar la Kasbah Taorirt y treinta kms. más tarde cogemos una pequeña carretera que nos lleva hacia el Atlas pero antes pararemos en una de las kasbahs más bonitas y desde luego más famosa de todo Marruecos, la Kasbah de Ait Benhaddou cuya fotografía sale en todas las guías y libros sobre Marruecos y que fue, además, el lugar donde se rodó Gladiator. Es un lugar turístico pero no puede dejar de visitarse y admirar su belleza, siendo Patimonio de la Humanidad. Finalizada la visita, la carretera, que hasta hace unos meses era pista, comenzará a internarse por el Atlas pasando por pueblecitos muy bonitos y con vistas del río Oumnila entre las palmeras y los almendros. Esta nueva carreterilla nos llevará hasta la población de Telouet donde se encuentra uno de los palacios del Glaoui. Como tendremos mucha hambre porque será bastante tarde, en una Kasbah de piedra, pararemos a comer. Por la tarde una mala carretera llena de socavones nos llevará hasta la carretera del Tichka y desde allí tiraremos directamente a Marrakech a donde llegaremos seguramente que de noche alojándonos en el riad Lena. La cena no está incluida.

 

Séptimo día. Marrakech.

Este día aparcaremos los coches y lo dedicaremos a visitar Marrakech de la mano de una guía fenomenal. Por la mañana se recorrerán una serie de monumentos que no pueden dejar de verse como las tumbas saadíes, la Menara o el palacio Bahaia. Se comerá cerca de la plaza y por la tarde nos internaremos por las calles del suk hasta llegar a la medresa de ben Yusuf pudiendo hacer buenas compras. Alojamiento en el mismo riad. Solo desayuno

 

Octavo día. Regreso a España

Transfer al aeropuerto y fin de los servicios.

(El transfer podrá ser realizado por otro vehículo distinto al del viaje).

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